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LA PIEZA DEL MES

D I C I E M B R E de 2005

Sierra de calar. Pulsar foto si quiere añadir comentarios. SIERRA DE CALAR

En homenaje al oficio, hemos elegido como pieza del mes una herramienta de carpintería.

Los trabajadores de la madera han recibido el nombre genérico de carpinteros. Pero había muchas especialidades: la carpintería monóxila es quizás la más primitiva. El artesano no tenía conciencia de estar desempeñando un oficio, sino de cubrir sus propias necesidades con la materia y las herramientas que posee más a mano.

La carpintería de obra basta realizaba las herramientas del campo, en las que las piezas de hierro y de madera tenían la misma importancia.

La Carretería tenía como especialidad el construir carros.

La de ribera se dedicaba a construir embarcaciones. La mayor dificultad era conseguir la curvatura de las tablas para conformar los cascos.

La tonelería tenía como especialidad trabajar con tablas para confeccionar principalmente toneles.

La de taller fabricaba objetos de madera a partir de piezas encajadas o ensambladas entre sí.

La de armar es la arquitectura de madera que se dedica hacer grandes estructuras, sobre todo techos y tejados.

La materia prima utilizada dependía del trabajo a realizar. Las maderas más comunes eran: nogal, roble, pino, haya, encina, chopo. La obra basta utilizaba las maderas de encina, álamo negro y fresno (había mucho en la carretera de Alconchel). La carpintería de taller o ebanistería solía utilizar el pino que venía de Galicia y Portugal; el nogal se conseguía en las huertas de las cercanías de Olivenza, en El Romal. El chopo se encontraba en las alamedas de los regatos y se traían mucho de Granada. Estas maderas las llevaban los carpinteros de Olivenza a los aserraderos en Badajoz, pues no disponían de la herramienta necesaria para cortarlas.

En cuanto a las herramientas, según la utilidad, son múltiples: instrumentos de medida, de corte, desbaste, vaciado, perforación, percusión, sujeción, afilado etc...

Las sierras son herramientas que constan de una hoja o un disco con dientes y sirven para cortar. La historia de las sierras de carpintería se remonta a más de 4000 años. Con el paso del tiempo, se han ido mejorando los materiales, los diseños, y ha surgido la especialización según el tipo de corte (rápido, recto, curvo, de precisión, etc). Debido a la forma de los dientes, casi todas las sierras cortan en un solo sentido, por lo que provocan un corte perfecto en una cara y otro no tan perfecto en la otra. Con la sierra de calar (utilizada en marquetería) la cara buena es la de abajo, pues la hoja corta en el movimiento ascendente.

La sierra de marquetería expuesta era una herramienta de ebanistería, una sierra de calar. Era de fabricación propia. Se hacía con unos listones de madera de pino rojo o de Suecia y se le acoplaban unos muelles. En el centro de los listones se colocaba la sierra accionada mediante un pedal. Producía un corte por fricción con continuos movimientos de vaivén sobre la madera.

Con la sierra de calar se realizaban peanas, repisas, la parte calada del macetero, trabajos de taraceado para ir incrustando en las diferentes partes del mueble, etc... No eran muy demandados.

No se sabe con exactitud la antigüedad de la pieza, pero el informante que nos ha facilitado muchos de los datos que damos nos cuenta que él de joven, la veía funcionando. D. Ignacio Sousa Acosta tiene 77 años. Él empezó en el oficio con 15/16 años.

La Sierra de calar cayó en desuso en los años 60 al caer la demanda de sus productos con la fabricación de los muebles en serie.

Esta pieza la donó la Escuela de Artes y Oficios Adelardo Covarsí de Badajoz en 1992.