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LA PIEZA DEL MES

O C T U B R E

Prensa para confeccionar fardos de pieles. Pulsar foto si quiere añadir comentarios. PRENSA PARA CONFECCIONAR FARDOS DE PIELES

En octubre, tránsito hacia el frío invernal, exponemos una herramienta que forma parte del proceso de elaboración de las prendas que nos protegen de las bajas temperaturas.

Se trata de una pieza que bien podría calificarse de "Arqueología Industrial", ya que se ha utilizado sin interrupción durante más de un siglo.

El oficio de pielero suponía recorrer grandes distancias a caballo por cortijos, pueblos, aldeas y lugares recónditos comprando a pastores, ganaderos, matarifes y otras personas las pieles en bruto o en fresco. Acto seguido las pieles eran atadas y cargadas sobre caballos. El transporte de la mercancía solía hacerse en recuas de tres o cuatro caballos de carga, muy robustos.

Los porteadores dormían y comían en posadas, cortijos e incluso al raso, hasta que las cabalgaduras estuvieran bien cargadas, momento en el cual retornaban a casa para almacenar las pieles. Cada uno de estos profesionales ejercía su actividad en una zona determinada, en la cual no solían actuar los demás compañeros de la competencia, pues existían entre ellos unas reglas no escritas que marcaban estas pautas.

Antes de enfardar las pieles, las secaban al sol y posteriormente las limpiaban. Se cortaban las patas y los cuernos, embadurnándolas de naftalina para que las polillas no deterioraran el casco de la piel. Los fardos de pieles se iban apilando sobre la base acanalada y se sujetaban con unas cuerdas. Después se ponía encima de los fardos la plancha de madera para hacer presión. Una vez que las pieles estaban apiladas y bien sujetas se presionaban por medio de los rulos. La fuerza de dos hombres era suficiente. Normalmente, trabajaban entre cuatro y cinco en todo el proceso.

A la operación de enfardar las pieles se procedía cuando había almacenadas miles de pieles, que casi siempre se vendían a las mismas personas por razones de fidelidad y confianza. Se enfardaba durante tres o cuatro días consecutivos, en jornadas maratonianas, en las que participaban todos los miembros de la familia.

La prensa expuesta consta de una plataforma rectangular sobre la que hay un tablón acanalado y dos rulos a ambos lados. Sobre esa base se encajaban cuatro palos. La herramienta se completa con varillas de hierro para acoplar las distintas partes y un tablón de madera de iguales dimensiones que la base de la plataforma, igualmente acanalado. La estructura es de madera. También lleva hierro para reforzar algunas partes y para sujetar las cuerdas.

La pieza perteneció a la familia García Cuadrado desde que el padre del donante, D. Miguel García Cuadrado, la compró en Barcelona a finales del siglo S XIX. Esta familia era natural de Veguillas, en la provincia de Salamanca, como otros muchos profesionales del gremio que se trasladaron a lugares como Cañaveral, Silleros o Valencia de Alcántara en la provincia de Cáceres.

Dicha herramienta "ha dado de comer" a tres generaciones. D. Víctor García de la Concepción fué el primer propietario e iniciador del negocio. Fué continuado por sus hijos D. Miguel García Cuadrado, donante de la pieza, recientemente fallecido y D. Antonio García Cuadrado, que abandonó el negocio hacia el año 1968 al emigrar a Alcalá de Henares. La última persona de la familia que se hizo cargo del negocio fuëacute; D. Carlos García, quien lo dejó en el año 2001, quedando desde entonces el negocio abandonado de forma definitiva.

Uno de los aprovechamientos ganaderos más importantes, junto con la carne y la leche, son las pieles. España es uno de los países de la Unión Europea con más prestigio en este sector. El destino de las pieles es diverso, pero las de vacuno y caprino se utilizan principalmente en calzado y tapizado de muebles y las de cabrito en guantería, marroquinería y encuadernación. Existe un variadísimo número de objetos de nuestra vida cotidiana que se hace con pieles.